¿Buscando la manera en que la empresa ofrezca soluciones confiables a las necesidades del negocio? La gestión de activos es una actividad que enfoca sus acciones en la productividad y rentabilidad, dando el correcto valor a la organización. A continuación, descubre en qué consiste este concepto y la importancia que tiene al invertir para lograr resultados positivos a futuro.

¿Qué es la Gestión de activos?

La gestión de activos es una actividad profesional que consiste en administrar los bienes de una organización con la finalidad de incrementar su valor. Esto incluye procesos de construcción, diseño, tecnología, mantenimiento y explotación de los distintos departamentos, conocimientos y localizaciones. Se refiere al servicio de activos, tanto financieros como reales, que satisfagan las necesidades de quien realiza la inversión.

Definición de gestión de activos

Se considera un sector de la economía enfocado en la gestión del patrimonio y con un crecimiento asombroso en los últimos años. De manera intuitiva, se encarga de los activos adquiridos, los que se comercializan, alquilados, capital en efectivo, rentabilidad que se desea obtener y el riesgo a asumir. Aunque es una actividad que se puede hacer de forma personal, es conveniente la asesoría de un profesional.

Objetivos de la gestión de activos al invertir

La gestión de activos de una organización o empresa sirve como base para la planificación de mantenimiento, de modo que se ofrezcan respuestas confiables a las necesidades del negocio. Al contar con este enfoque, se genera valor. Por ello, los objetivos de esta actividad basados en las distintas certificaciones como por ejemplo, ISO 55000, son:

Incluir a todos los organismos y departamentos de la empresa

Esta es una actividad que requiere del trabajo en equipo, por lo que es indispensable que todos los departamentos de las empresas participen de forma activa. Esto facilita los procesos internos y permite identificar con mayor criticidad los activos que generan mayor rentabilidad o costos. Todos pueden ayudar a diferenciar los bienes con mayor demanda energética, los de menor uso o aquellos que afecten el medio ambiente o la seguridad.

Definir la estrategia en función de los objetivos planteados

Otro objetivo de la gestión de activos consiste en implementar una estrategia acorde con las metas a corto, mediano y largo plazo. Cada departamento es responsable de ejecutar las medidas utilizadas para lograr el éxito a futuro. Por ello, se considera un proceso con mejoras a futuro, donde se determinen las condiciones ajustadas a los cambios que se pueden generar en el entorno.

Optimización de los activos

En un plan de gestión de activos, la optimización de cada uno de los recursos debe ser un objetivo constante. Este consiste en minimizar el coste de la vida del bien, a pesar de su explotación y mantenimiento. Con ello, se permite una planificación concreta basada en necesidades específicas y en la información que se dispone. También, facilita la creación de un enfoque innovador para cumplir con los propósitos designados.

Importancia de la gestión de activos: Principales aspectos

Muchos se preguntan si la gestión de activos es de importancia en un mundo tan cambiante donde se hace difícil competir. La respuesta es Sí, pues la optimización de los bienes y procesos ofrece mayor rentabilidad y competitividad, haciendo los negocios más provechosos. Por ello, el valor de esta actividad se puede resumir en los siguientes aspectos:

Beneficios de la gestión de activos

Garantía de recuperación de inversión

Al ser inversionista, es vital contar con una garantía de recuperación de la inversión en función de las metas propuestas y los compromisos adquiridos. La gestión de activos garantiza esta condición a pesar de los cambios que se generen en el mercado o las fluctuaciones económicas por las que atraviese el negocio. De allí, la importancia de conocer el trabajo que realizan los profesionales de esta rama de la economía.

Permite identificar los riesgos y desventajas de la inversión

Otro aspecto de interés en la gestión de activos es la identificación de los riesgos o desventajas de la inversión. Lo ideal es actuar sobre estos para maximizar la eficiencia de los procesos de producción y convertirlos en entes rentables. Para ello, se acude a herramientas e instrumentos de contabilidad, finanzas, economía, medidores e indicadores que permitan garantizar la liquidez.

Información precisa y detallada

Uno de los factores por la que muchas empresas recurren a la gestión de activos es la disposición que esta ofrece en lo que se refiere a información. Para poder ser eficaz, se utilizan programas que permiten conocer el pasado, presente y visualizar el futuro de las inversiones, lo que admite la ejecución de los procesos productivos. Estos pueden ser datos de interés al implementar las políticas o la planificación de los bienes.

Dentro de esta información se encuentran todas las instalaciones, localizaciones, mobiliario y edificios con códigos, vida útil, valor, descripción, entre otros. También, se cuenta con información sobre softwares, conocimientos, innovaciones, ideas o restricciones de la empresa. Todo lo necesario para lograr la consecución de los objetivos.

Optimización del ciclo de vida de los activos

Con una gestión adecuada de los activos, es posible realizar un seguimiento de las compras y ventas de los bienes de la empresa, incluyendo los tecnológicos. Esto permite determinar el momento de la renovación, adquisición o el cambio de algún elemento. Asimismo, se permite medir el uso que se les da, costo del mantenimiento, fechas de vencimiento, entre otros.

Planificación de costos y mayor seguridad

Con el proceso de gestión de activos, todas las organizaciones pueden controlar los gastos relacionados a los bienes. Al conocer el ciclo de vida, es posible establecer presupuestos de provisiones, maximizar el uso y planificar los gastos. Esto redunda en mayor seguridad, pues es responsabilidad de las empresas responder por la inversión realizada.

Por otra parte, se permite desarrollar un catálogo de servicios completo que permita hacer la organización un módulo productivo rentable. Todos estos aspectos se resumen en una correcta estrategia de producción, menor riesgos y mayor rentabilidad o ganancia económica.

En resumen, la gestión de activos son las acciones realizadas por un profesional que permite administrar los recursos de inversión de una empresa. Estos pueden ser tangibles, como el mobiliario o edificaciones, e intangibles, como por ejemplo, los conocimientos. Su importancia radica en los resultados que se obtienen de una correcta gestión.